
Nuestros Niños están en Nuestras Manos
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.
Cada niño es único, “como los dedos de la mano,” mas gran parte del bienestar y porvenir de todos nuestros niños está en nuestras propias manos.
Se dice que “juego de manos, juego de villanos,” pero en este caso nuestros dedos nos pueden recordar lo que debemos hacer diariamente para apoyar, impulsar, y levantar a nuestros niños, según lo necesiten.
El Pulgar- En lugar de chuparnos el dedo o empinar la botella, energicemos a nuestros niños con alimentos nutritivos.
El dedo Índice- Para apuntar al leerles, y para señalarles los caminos rectos y los torcidos.
El dedo del medio- Va directo al corazón; alentemos y demostremos a nuestros niños que los amamos.
El dedo Anular- Donde lucimos los anillos que significan compromiso; mostremos nuestra dedicación a su aprendizaje participando en sus actividades educativas y recreativas.
El Meñique- Nos sirve para despejar nuestros ojos y oídos; observemos y escuchemos con atención a nuestros pequeños.
No es tan fácil como suena, “no se puede tapar el cielo con un dedo.” Pero si ponemos a trabajar nuestros dedos y manos, reconoceremos e invitaremos a aquellos quienes pueden “echarnos una mano.” Extendamos nuestras manos ofreciendo ayuda y apoyo “a manos llenas,” tanto a nuestros niños, como a otros quienes parezcan necesitar “una mano amiga.” Estrechemos sus manos, que con nuestras manos enlazadas crearemos una red que resistirá firmemente los manotazos de la vida.
20 Consejos para la Crianza de los Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, Ph.D.
Los siguientes 20 consejos, aprendidos de y con muchas más de 20 familias, han pasado la prueba del tiempo…
- Aprovechar los momentos cotidianos con sus niños y dedicar tiempo individual para cada uno diariamente.
- Tocarles física y emocionalmente a diario- demostrarles cariño con sonrisas, contacto visual, abrazos, y besos.
- Demostrarles amor incondicional- rechazar la conducta inapropiada, pero siempre aceptar quiénes son.
- Ofrecerles seguridad a través de estructura, rutina, reglas, y expectativas consistentes.
- Sentar límites y aplicar consecuencias razonables cuando los violan, corrigiéndoles sensitivamente y en privado.
- Aceptar el fracaso como parte natural de la exploración y el aprendizaje- permitirles que cometan errores y aprendan de la experiencia.
- Dar a los niños responsabilidades, según su madurez y capacidades- evitar presionarles con expectativas no razonables basadas en nuestras aspiraciones.
- Servir de buen ejemplo de cómo lidiar con las tensiones con conciencia, paciencia y calma .
- Servir de buen ejemplo de cómo relacionarnos respetuosa y responsablemente con los demás.
- Permitirles que expresen sus pensamientos y sentimientos, y confirmarlos como válidos.
- Ayudarles a comprender sus emociones y controlar su comportamiento.
- Ayudarles a verbalizar sus experiencias a través del juego, cuentos, platicando.
- Ayudarles a desarrollar destrezas de comunicación- enseñarles a ser afirmativos: “Me siento x cuando haces y. Quisiera z.”
- Ofrecerles dirección y guías, y apoyarles en sus decisiones .
- Felicitarles por sus esfuerzos- apreciar y reconocerles cuando actúan con empeño.
- Enfatizar sus talentos más que sus debilidades, y no compararlos con otros.
- Animarles a jugar y a competir como diversión, a seguir reglas de compañerismo en lugar de ganar a toda costa.
- Observar sus interacciones, escuchar sus conversaciones, y hablar con otros envueltos en la vida de sus niños.
- Asegurarles que no tienen que enfrentar las situaciones difíciles solos.
- Buscar apoyo o ayuda profesional cuando la necesite- los adultos tampoco tenemos que enfrentar las situaciones difíciles solos.
tomado de www.nuestrosninos.com